«Errauskine Rock» llenó el Teatro Gayarre
Iciar Irurtia Orzaiz
Una Cenicienta rockera, comprometida, divertida y muy libre llenó el patio de butacas del Teatro Gayarre . Fue la tarde del 4 de enero y sobre el escenario contó su particular historia acompañada de una egocéntrica madrastra, un hada madrina amante del reggae y dos peculiares hermanastras. El desembarco de Errauskine Rock en el teatro pamplonés fue el broche perfecto para cerrar la programación navideña de la compañía.
Aunque el telón no se abría hasta las seis de la tarde, el trabajo entre bambalinas dio comienzo horas antes. Así, para las ocho de la mañana del primer domingo de 2026 -soleado pero helador- el escenario del Teatro Gayarre ya era un hervidero. El personal técnico y de montaje revisaba focos, ajustaba telones, probaba maquinaria y se aseguraba de que todo lo necesario estuviera a punto. Y, a las nueve de la mañana, el equipo de Tdiferencia se presentó en la parte de atrás del coliseo para descargar su escenografía y el vestuario de su elenco. Paneles de madera y metacrilato, telas blancas, negras y en color dorado, cajas de cartón, una silla de madera con ruedas, micrófonos de diadema, vestidos, zapatos, maquillaje , mascarilla, antifaz o pelucas. Un sinfín de elementos imprescindibles para que « empiece la función «. a
El 4 de enero fue, sin duda, un día largo . Cargado de responsabilidad, emoción y muchos nervios. Que un montaje debute en el teatro más emblemático de Pamplona confiere notoriedad y, como consecuencia, compromiso. Por eso, el trabajo fue intenso desde las primeras horas del día hasta el final de la tarde. El montaje de la escenografía, la preparación de los camerinos y la disposición del material técnico dio paso a las pruebas de iluminación sobre el escenario y con el elenco en acción, a la verificación del sonido, el maquillaje y la caracterización.
Nueve horas de trabajo previas al inicio de la función dieron paso, a las seis de la tarde, a un patio de butacas abarrotado de público infantil y adulto. De niños y niñas deseosas de conocer la historia de la errauskine de Tdiferencia, de reír con la madrastra, vibrar con las melodías rockeras del montaje y reflexionar sobre el cuidado del medio ambiente. La primera puesta en escena de Errauskine Rock de este 2026 fue un éxito , ante un público entregado y sobre un escenario sin igual. Que este nuevo año, Cenicienta y Errauskine Rock sigan girando, ¡que empiece pronto la función!











