Celia Fañanás es Ane: «Ojalá 53X enganche a la juventud al teatro»
Iciar Irurtia Orzaiz
No supera la veintena, pero sus «obligaciones» familiares le suman, al menos, un par de décadas. Con un padre enfermo, una madre ausente y un hermano menor de edad, Ane ha tomado las riendas de su casa y sobre ella recae, casi por completo, la responsabilidad familiar. En esta joven conviven miedos, responsabilidades y sueños. El deseo de completar su formación universitaria y vivir la vida que « le toca » y la necesidad de ser bastión en un hogar desestructurado. Celia Fañanás López (Palencia, 1996) encarna a Ane en esta nueva producción de Tdiferencia. Formada en Dantzerti – Escuela Superior de Arte Dramático y Danza de Euskadi – Fañanás trabaja con la compañía navarra desde 2023.
Cuéntame, ¿quién es Celia? ¿Y cómo llegaste a 53X?
Soy una actriz de 29 años que lleva trabajando con Tdiferencia desde 2023, en distintos espectáculos y distintos ámbitos; de ahí mi salto a 53X.
¿Tu recorrido en el mundo de la interpretación?
Mi experiencia actoral la he adquirido en esta compañía y en Galkidea –centro de psicología y acompañamiento familiar- impartiendo sesiones de intervención socio teatral con alumnado adolescente.
Ahora dime, ¿quién es Ane?
Es una chica de unos dieciocho o veinte años, que no deja de ser muy joven, pero que es hermana mayor; algo que ya dice mucho. A ella se le ha dado una gran carga de responsabilidad, porque le ha tocado una situación familiar muy complicada. Está entre la espada y la pared: asumir esa responsabilidad o echar a volar. La vida tiene otros planes para ella y le toca elegir.
¿Qué le preocupa?
Muchas cosas. Tanto internas como externas. No deja de ser una adolescente, pero con muchas cargas, muchas preocupaciones… Con un hermano más pequeño y mucho miedo a equivocarse. Además, Ane está muy enfadada. Con todo. Y también con las decisiones que debe tomar y lo que eso conlleva.
Y, ¿qué le pesa?
Yo creo que le pesa carga que lleva sobre sus espaldas: esa tensión entre lo que quiere hacer y le corresponde por su edad y la presión y responsabilidad por todo lo que le toca hacer, ya que su madre no hace.
¿Muchas “Anes” por el mundo?
Yo creo que sí. Quizá no en la misma situación personal de Ane, que es compleja a nivel familiar, pero sí con ese inconformismo. Hoy en día los y las jóvenes no estamos de acuerdo con cómo funciona el mundo, sentimos esa rabia por lo que se ha prometido y no se ha cumplido y esa sensación de estar con las manos atadas por no poder hacer por mejorar las cosas. Creo que ese inconformismo de Ane lo tenemos muchas.
¿Qué muestra 53X?
Sobre todo, los miedos que surgen en la juventud y que, a veces, tapamos con otros miedos impuestos. Pero también muestra un mensaje esperanzador: el mundo es una “mierda”, pero no todo está perdido. Todos podemos hacer algo por cambiar un poquito de este mundo.
¿Merece la pena acercarse al Teatro Gayarre y a la ENT para disfrutar del estreno?
Sí, por supuesto. Siempre merece la pena ir al teatro, consumir teatro. Ahora mismo, en esta época de Internet, del apogeo de la IA y el bombardeo de estímulos que recibimos, el teatro es una burbuja. Un arte vivo en el que prima el aquí y el ahora. Ojalá que 53X sirva para que los y las jóvenes se enganchen al teatro.












