En junio, vuelve el Festival Ricones y Recovecos de Navarra
Iciar Irurtia Orzaiz
Con el arranque del verano, cumplirá ocho años. Nada menos que ocho ediciones de teatro, música, danza y circo. De encuentros, sonrisas, carpas y telones. Fuegos, tormentas, calores y mascarillas. En junio, Rincones y Recovecos de Navarra llegará a Tirapu, Fustiñana, Legaria y Pamplona . Con propuestas culturales para públicos de todas las edades, en castellano y en euskera y con la igualdad y la diversidad como protagonistas. Este año, además, con la Brubuja Disléxica como hilo conductor.
Cuenta Maite Redin Orzaiz -dramaturga, directora y actriz de Tdiferencia – que cuando hace ocho años decidieron poner en marcha el Festival Rincones y Recovecos de Navarra no imaginaban todas las dificultades a las que iban a tener que hacer frente. «Nos tiramos a la piscina, con muchísima ilusión», asegura. «Fue una apuesta muy grande; en aquel momento no había ninguna compañía como la nuestra que organizara de manera independiente un festival de estas características y nos encontramos con muchas dificultades», recuerda.
Porque, la segunda edición del festival se topó de bruces con el COVID-19 y la normativa sanitaria puso patas arriba la esencia de Rincones y Recovecos : el protocolo exigía guardar distancias y ocupar grandes espacios que evitaran el contagio. «Justo lo contrario al alma del Festival. Pero lo hicimos así y gracias al amor, a la colaboración de los y las artistas y la recepción del público resultó muy bonito y salimos adelante», rememora Redin quien explica que la emergencia sanitaria les llevó a «luchar mucho» para organizar la segunda edición del Festival porque sabían que si no lograban organizarlo les iba a «costar ponerlo de nuevo en pie». Entonces, recuerda agradecida que contaron con la ayuda «imprescindible» del Ayuntamiento de Pamplona y la «confianza plena» del Gobierno de Navarra . Con la paulatina vuelta a la normalidad sanitaria, Tdiferencia fue recuperando, poco a poco, el estilo propio del Festival: un teatro de inmersión, aunque en ese momento representado en espacios singulares, abiertos y con el público oculto tras las mascarillas. Las siguientes ediciones tampoco estuvieron exentas de dificultades y a las olas de calor se sumaron los incendios que asolaron media Navarra. « Estamos muy agradecidas, porque desde el principio hemos tenido el apoyo de las entidades y del público» , afirma. «Ha sido un proceso muy complejo pero también lleno de agradecimiento al Ayuntamiento de Pamplona, la Fundación Caja Navara y la Fundación «la Caixa» , el Gobierno de Navarra y Laboral Kutxa « , detalla.
Poner en marcha un festival cuesta mucho, pero aún cuesta más mantenerlo. Por esoestamos muy contentas de celebrar ya la VIII edición de Rincones y Recovecos Navarra
Maite Redin Orzaiz, Tdiferencia
El próximo mes de junio, Rincones y Recovecos Navarra volverá a llenar de música, de teatro, danza y circo los rincones más singulares de la Ciudadela y los recovecos de Legaria, Tirapu o Fustiñana. Contra viento y marea, el Festival organizado por Tdiferencia inundará de cultura el inicio estival navarro gracias a la «confianza y el apoyo del público y de las entidades colaboradoras y al esfuerzo del equipo». Por eso, en esta VIII edición , la compañía navarra espera volver a llenar de público, de sonrisas, bailes, aplausos y reflexiones los rincones y los recovecos de la Ciudadela y del resto de escenarios navarros, porque desean que la ciudadanía de la Comunidad se sienta parte del Festival. «Cuesta mucho poner en marcha un festival, pero más aún mantenerlo. Nos ha costado casi ocho ediciones lograr que el público nos busque y esperamos que el interés se mantenga, crezca y que sigamos sumando objetivos cada año» , concluye Maite Redin.












