¿Quieres conocer a la Brubuja Disléxica?
Iciar Irurtia Orzaiz
Ahora mismo, La Brubuja Disléxica está inmersa en una búsqueda profunda y concienzuda. Devorando sus libros de magia, probando nuevas pócimas e ideando hechizos… Y todo para resolver un gran problema. Uno que le hace la vida un poco más difícil, que a veces no se comprende y que incluso puede llegar confundirse. La Brubuja tiene dislexia y, a veces, le bailan las letras…
El 17 de julio, en Lerín, La Brubuja Disléxica hará una nueva aparición pública. Después de pasearse por la Ciudadela, en la VIII edición de Rincones y Recovecos Navarra, la protagonista del nuevo montaje de Tdiferencia se acercará hasta esta localidad de la Zona Media para mostrar un poco más de sí misma. Para jugar con el público, resolver enigmas y resolver su problema. Ese que a veces le hace más complicado comprender un texto. « Es un espectáculo teatral de pequeño formato, dirigido a público familiar, en el que veremos a una Brubuja en plena búsqueda de los ingredientes que le resuelvan su gran problema: la dislexia» , explica Ainhoa Ruiz Aisa, autora y protagonista de la Brubuja Disléxica. La propuesta que Tdiferencia que se presenta en Lerín tiene como finalidad presentar el personaje al público y dar a conocer la dislexia y qué suponer para las personas que sufren este trastorno del aprendizaje.
«Queremos que sirva de ayuda. Que sea una ayuda, que fomente el respeto por las personas que tienen dislexia y la paciencia de las de alrededor». Esta primera representación -que también se realiza en euskera- se corresponde con una acción de mediación dirigida a acercar la obra a localidades más pequeñas y con acceso limitado al espectáculo de gran formato que se estrenará en Estella, el próximo 25 de octubre. «Con esta actividad de mediación, queremos que los niños y las niñas conozcan y empaticen con el personaje y, al mismo tiempo, fidelizar al público. Se muestra las dificultades que atraviesa la Brubuja -a la que tachan de vaga – y cómo descubre que no le pasa nada malo, que simplemente va a necesitar herramientas de aprendizaje distintas», añade Maite Redin, directora del montaje.
Es una obra muy interactiva, de unos cincuenta minutos de duración, en la que la Brubuja, ayudada por el público, resolverá enigmas o abrirá candados con la única finalidad de dar solución a su dislexia. « La Brubuja se siente mal, porque mezcla las letras o se salta líneas mientras lee. Eso le trae problemas… Por eso, va a ver a la directora de su colegio y ella le ayuda» , cuenta Ruiz.












