Perfilando el universo de «La Brubuja disléxica»
Iciar Irurtia Orzaiz
Han empezado a trastear con la escenografía. A jugar con las letras, las hierbas medicinales y los conjuros. A probar escobas, definir espacios y diseñar coreografías. El montaje de La Brubuja disléxica ya ha comenzado y desde hace unas semanas, el equipo de Tdiferencia se afana en dar forma a un espectáculo que verá la luz el próximo mes de octubre. Los ensayos ya se han iniciado; ¡empieza la cuenta atrás!
Ainhoa Ruiz se acaba de meter en la piel de una bruja muy especial. La actriz estellesa y autora del texto de esta nueva producción de la compañía navarra muestra dificultades para pronunciar algunas palabras y la directora – Maite Redin – le anima a jugar con las letras: «Ahora pronuncia la misma frase sólo con la E. Inténtalo con la I y después con la O y la U», le aconseja, para contarle después que su presencia se completará con ruidos de cahivaches, alguna explosión y hasta humo rojo. Ainhoa Ruiz sigue sus indicaciones y recita una frase detrás de otra. Los ensayos de La Brubuja disléxica comenzaron hace unas semanas y actriz y directora piensan, imaginan, diseñan, juegan y trabajan duro para convertir el libreto en un gran espectáculo.
Porque la Brubuja ya hizo acto de presencia en Rincones y Recovecos Navarra , allá por el mes de junio y se acercó a Lerín para mostrar su universo ante un centenar de niños y niñas, en el mes de julio. Pero, ahora, la cercanía del estreno exige completar la construcción del montaje. Acompañarlo con la danza de dos bailarinas, aderezarlo con la música de Jon Zabala y llenarlo de magia con la iluminación. También es preciso que la actriz muestre todas sus emociones. Que se ponga nerviosa con un experimento, se decepcione ante la dificultad y se asuste cuando descubra al público. Que se muestre cercana, que empatice, divierta y despierte la ternura de los y las más pequeñas.
Ainhoa Ruiz hace acto de presencia en el improvisado escenario, mientras Maite Redin la observa, casi sin pestañear, tras el ordenador. Para seguir el texto, dirigir movimientos y crear las escenas que el público verá, el 25 de octubre , en el Espacio Cultural Los Llanos . «Vamos a ver qué maneras encontramos de que te asustes… ¿Hacemos que te caes para atrás de culo?, sugiere Redin. Y dicho y hecho. Ruiz abre mucho los ojos y cae al suelo asustada. Descubre al público y se sorprende. «Me llamo Brubuja y soy una bruja», dice. E interviene de nuevo la directora: «Ahora vete diciéndolo en distintos tonos: sonriente, entusiasmada, seria, aturdida, perpleja..». Brubuja se pone manos a la obra y pronuncia la frase de distintas maneras. «Este ensayo es para ti, para que te encuentres. Vamos a jugar, a probar», asegura la directora. Porque, su objetivo no es otro que conseguir que Brubuja se sienta cómoda en su papel, que disfrute de su personaje y transmita sus emociones al público. Que les sonría y les agradezca su ayuda. Que sea muy divertida y también muy infantil. Muestre una bruja que se equivoca, cambia palabras y altera los conjuros, pero que no despierte la burla ni tampoco la compasión del público. Que se convierta en un personaje al que niños y niñas quieran ayudar.
«La Brubuja disléxica» se estrena el 25 de octubre , en el Espacio Cultural Los Llanos . Por la mañana en euskera y por la tarde en castellano. Este proyecto cuenta con el apoyo del Gobierno de Navarra , a través del programa Artem Pro y de Laboral Kutxa .













